Álvaro Uribe, expresidente de Colombia, condenado por soborno y fraude: un giro histórico en la política del país
Por primera vez en la historia de Colombia, un exmandatario es hallado culpable por la justicia. Álvaro Uribe enfrenta condena por soborno en actuación penal y fraude procesal, en medio de una carrera marcada por polémicas, poder e influencia.

Álvaro Uribe Vélez, quien lideró la política colombiana durante más de dos décadas y presidió el país entre 2002 y 2010, fue condenado en primera instancia por los delitos de soborno en actuación penal y fraude procesal. La sentencia, dictada por la jueza Sandra Heredia, marca un precedente en la historia del país al convertirlo en el primer expresidente condenado por la justicia.
A sus 73 años, Uribe se enfrenta a la posibilidad de una pena privativa de la libertad, en un proceso judicial que él considera resultado de una persecución impulsada por sectores de izquierda. Su figura polariza a Colombia: mientras unos lo defienden con fervor, otros lo señalan como símbolo de impunidad y abuso de poder.
Conocido por su estilo autoritario, su afición por el campo y los caballos, y su lema de gobierno "mano firme, corazón grande", Uribe cimentó su poder sobre la promesa de combatir a fondo a las guerrillas, especialmente a las FARC, responsables del asesinato de su padre en 1983.
A lo largo de su carrera ha estado rodeado de escándalos y procesos judiciales, desde sus años como gobernador de Antioquia hasta la revelación de los “falsos positivos” y las escuchas ilegales del DAS. A pesar de ello, su liderazgo en la derecha colombiana ha perdurado, siendo pieza clave en la elección de presidentes y la fundación del partido Centro Democrático.
Ahora, en un escenario político que él describe como una "naciente dictadura", Uribe anticipa seguir en la lucha ideológica, pensando ya en las elecciones de 2026, mientras encara un juicio que podría cambiar para siempre su legado.