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Abelardo De La Espriella, precandidato presidencial, presentó su visión de país en una entrevista con Zona Cero, en la que dejó clara su intención de liderar un gobierno firme en seguridad, radical en materia anticorrupción y con una agenda económica enfocada en eficiencia estatal y bienestar social.
Inspirado parcialmente en el modelo de Nayib Bukele en El Salvador, De La Espriella propuso aplicar una estrategia de “mano de hierro” contra la criminalidad. “El que no se someta, debe ser dado de baja”, sentenció, subrayando que quienes sí lo hagan enfrentarán penas de prisión en condiciones estrictas, “como corresponde”, en cárceles similares a las del país centroamericano.
Además, propone rearmar la Fuerza Pública, reconstruir alianzas estratégicas con Estados Unidos e Israel y reincorporar a los uniformados retirados por lo que califica como una “persecución ideológica” del actual gobierno.
Guerra contra la corrupción y recorte del Estado Otro eje central de su propuesta es la lucha frontal contra la corrupción, anunciando la creación de un “bloque de búsqueda” específico y la implementación de un proceso de “extinción exprés” de dominio que alcance no solo a funcionarios corruptos, sino también a sus allegados, familiares, testaferros e incluso parejas sentimentales.
De La Espriella también propone un drástico rediseño del aparato estatal. “Tenemos más de 700.000 empleados y contratistas que no se necesitan”, dijo, y sugirió recortar al menos un 40% del tamaño del Estado, eliminar ministerios innecesarios y cerrar embajadas que considera poco útiles.
Economía, salud y vivienda: los pilares de su agenda social En materia económica, el precandidato aboga por eliminar impuestos como el 4x1.000, argumentando que Colombia no debería “seguir sacándole del bolsillo al pueblo cuando tiene riqueza suficiente en el subsuelo”. Criticó duramente la alta carga impositiva que, según él, frena el crecimiento y promueve la ineficiencia.
También puso sobre la mesa una ambiciosa propuesta de reforma al sistema de salud, enfocada en el saneamiento de pasivos superiores a los 50 billones de pesos, e incluyendo un enfoque “filosófico y humanista”, con énfasis en la educación alimentaria desde la infancia.
Otro de sus objetivos es lograr que los bancos cobren apenas un 2% anual por créditos hipotecarios, inspirándose en modelos europeos, con la meta de que “todo colombiano tenga su casa”.
Ante la magnitud de la crisis económica que enfrenta el país, De La Espriella no descartó decretar una emergencia económica para acelerar los cambios estructurales.
Uribe, Bukele y la escala del reto colombiano Aunque reconoce los logros del presidente salvadoreño Nayib Bukele, De La Espriella insiste en que el desafío colombiano es mucho mayor. “Colombia es 21 veces más grande que El Salvador. Aquí enfrentamos guerrillas, paramilitares, narcotráfico, minería ilegal y una geografía complejísima”, destacó.
El precandidato considera que el expresidente Álvaro Uribe logró avances significativos en condiciones mucho más difíciles: “Redujo la coca de 102.000 a 48.000 hectáreas y enfrentó enemigos en todos los frentes”.
Finalmente, subrayó que en Colombia el crimen muchas veces se oculta tras la fachada de legalidad: “Aquí los delincuentes usan corbata y se las tiran de señores”, concluyó, haciendo un llamado a una transformación profunda del país.