República Dominicana envía 50 toneladas de ayuda a damnificados del terremoto en Colombia
El cargamento llegó a Cartagena y será trasladado hasta Quibdó y comunidades del Chocó afectadas por el fuerte sismo del pasado 10 de agosto.

Colombia recibió este miércoles un nuevo cargamento de ayuda humanitaria para atender a las personas afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto. En esta ocasión, República Dominicana donó 50 toneladas de suministros, que llegaron al puerto de Cartagena a bordo del buque Almirante Didiez Burgos.
La asistencia está compuesta por alimentos no perecederos, herramientas, medicamentos, artículos de aseo y productos de higiene personal. De acuerdo con la Armada Nacional, estos elementos serán destinados principalmente a las familias damnificadas de Quibdó y otras comunidades del departamento del Chocó.
Luego de su llegada a Cartagena, el cargamento será movilizado por la Fuerza Naval del Caribe hasta Turbo, Antioquia, a bordo del buque Golfo de Morrosquillo.
Una vez en Turbo, los suministros serán trasladados mediante unidades fluviales hacia Quibdó y diferentes poblaciones ubicadas a orillas del río Atrato. De esta manera, las autoridades buscan hacer llegar la ayuda a algunas de las zonas que resultaron más afectadas por la emergencia.
La donación de República Dominicana se suma a las cerca de 640 toneladas de asistencia que Colombia ha recibido durante las últimas tres semanas de países como Estados Unidos, Israel, Argentina y El Salvador, entre otros, para apoyar a las comunidades damnificadas.
El terremoto, cuyo epicentro se ubicó en el municipio de San José del Palmar, Chocó, ha dejado un balance de 331 personas fallecidas, 4.519 heridas y 136 desaparecidas. Además, las autoridades reportan 466.606 personas afectadas en 16 departamentos y 494 municipios del país.
Los daños también han sido significativos en materia de infraestructura. Según el más reciente reporte oficial, 201.005 viviendas resultaron afectadas y otras 36.336 quedaron completamente destruidas.
La emergencia golpeó con especial fuerza a comunidades de Chocó, Valle del Cauca, Cauca y Nariño, además de otros territorios del centro y suroccidente colombiano, donde numerosas familias continúan necesitando asistencia mientras avanzan las labores de recuperación y reconstrucción.
